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jueves, 17 de junio de 2010

El susto




El susto

Había una vez una niña muy chiquitita de un año y medio llamada Nuria que no quería comer.


Nuria tenía una hermana mayor llamada Lucía con once años de edad. Y sus padres llamados Cristina y José que trabajaban en una empresa de negocios los dos juntos.


Un día la madre y el padre de Nuria intentaban que Nuria comiese con todas las formas del mundo, ¡hasta contrataron un payaso¡ (para hacerle reír a la vez que comiera).


A la semana siguiente la madre y el padre de Nuria y de Lucía, fueron a comprar los regalos de cumpleaños para Lucía, que cumplía doce años.


Cuando llegaron a casa, vieron una carta en la mesa que decía que se tenían que ir a Canarias por el trabajo. Pensaron dejar a las niñas con su tía María.


A la mañana siguiente José y Cristina se fueron en el avión con destino a Canarias. María tenia que ir a comprar unas cosas así que dejaron a Lucía con Nuria.


Cuando Nuria se sentó a comer, de repente apareció un hombre y le dijo que comiera Nuria se puso a llorar por que no lo conocía. Lucía se asomó a ver lo que pasaba y vio a ese hombre y creía que era un ladrón o algo parecido. Lucía decidió salir a escondida y avisar a todos los vecinos. Pasado veinte minutos estaban ahí la policía, casi toda la ciudad, y algunos coches de bomberos por si a caso.


Nuria ahí arriba estaba muy asustada, por que veía como el ladrón cogía las cosas de sus padres.


Los policías decidieron subir y llamar a la puerta, y así lo hicieron. El ladrón no quiso darles a Nuria y les amenazó con matarla si no le daban un millón de euros.



La policía reunió un dinero falso y se lo dio al ladrón. Así consiguieron salvar a Nuria.

Pasado unos minutos Nuria se despertó. ¡¡¡¡¡¡¡ TODO ERA UN SUEÑO!!!!!!!!!!

Y desde ese día Nuria siempre comió.


Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

miércoles, 12 de mayo de 2010

El perro y Nacho


El perro y Nacho

Un día Nacho, vio a un perro abandonado y se lo llevó a su casa. Cuando llegó le preguntó ¿mamá me puedo quedar con este perro? Y ella le contestó ¡No! Te he dicho muchas veces, que un perro es una gran responsabilidad. Nacho, empezó a llorar, entonces la madre le dijo, si lo cuidas durante dos años te lo podrás quedar, pero si no lo cuidas lo devolverás en donde lo encontrastes. Él le dijo que vale, pasado un año Nacho salió a pasear por el río que estaba al lado de su casa, entonces se cayó al río y grito socorro, socorro... pero nadie lo escuchaba, al final el perro en el último momento se tiró al río y salvó la vida de Nacho. Entonces desde ese día, el perro salió en el periódico, la tele y fue un perro muy valiente.

La pecera de Marta


LA PECERA DE MARTA

Había una vez una niña que le encantaban los animales. Tenía patos, gallinas, conejos, pájaros, y hasta una tortuga. Se pasaba las horas observando y jugando con sus mascotas.

Al llegar la navidad todos los años pedía un animal diferente, pero su madre ya estaba un poco cansada de tanto “bicho” y la estaba intentando convencer para que pidiera mejor algún libro.

El día de reyes Marta se despertó y fue al salón. Allí se encontró algunos regalos, colonia, un juego para la consola, tres libros.... uno de ellos de la historia de los animales. Se quedó un poco triste porque no vio ningún animal pero cual fue la sorpresa al ver un regalo grande que parecía una caja enorme. Al abrirlo vio que se trataba de ¡un acuario de verdad!

Se llevó todo el día pensando donde colocarlo y cómo decorarlo. Buscó piedras de coloares, plantas de plástico y hasta su hermano colaboró y le prestó una caravela de un juego de piratas y una fortaleza. ¡Iba a quedar muy bonito y original.

Al día siguiente fueron a la tienda donde venden cosas para animales y compraron todos los productos necesarios para llenarlo de agua. Ya sólo había que llenarlo de agua y esperar unos días para meter los pececitos.

Al cabo de una semana fueron a comprar tan deseados peces. Vieron muchos tipos de diferentes colores, tamaños, formas … al rato se decidieron y compraron tres parejitas de pescados diferentes.

Todos los día Marta al llegar del cole les encendía las luces, les echaba de comer y los mimaba un poco, sin olvidarse del resto de sus mascotas.
Al cabo de un par de semanas notó que uno de sus peces se le puso la barriga muy gorda, parecía que iba a ser mamá. Preguntó en la tienda y le dijeron que la metiera en una paridera para poner a salvo a sus crías cuando nacieran.

Al día siguiente amaneció la paridera llena de pezqueñines, había treinta y ocho crías. No se lo podía creer como cabían todos en la barriga de la madre.

Desde entonces tuvo mucho trabajo cuidando a todos los pececitos, pero lo hacía con mucho gusto porque le encantaban todos los animales.

Una aventura imaginaria


Había una vez,en un bosque situado por el norte de Europa, dos niños jugando en su casa.
Todas las tardes tenían cosas que hacer,eran dos hermanos de escasos recursos que tenían que ir a buscar comida por los sitios cercanos de su hogar.

Una tarde, sobre las siete los dos hermanos se fueron a uno de los bosques más cercas que había y fueron a buscar comida. Después de salir de casa, caminaron ellos dos solos hasta llegar al bosque y ya era muy tarde,entonces tenían que ir con mucho cuidado.
El bosque era muy grande.. Entonces se escuchaban cosas muy raras como:Gritos,pasos... cosas muy extrañas.
Llegaron a un sitio muy siniestro, era una especie de casa con muchos hierbajos. Se quedaron paralizados delante de ésta, pero querían entrar para saber que había ahí adentro. Pero uno de ellos no se atrevía porque le daba miedo
Él no le hizo caso y entro en la casa,pero como era de noche él también entró para no quedarse solo porque el día estaba oscureciendo, por lo tanto entraron los dos.
Era una casa con muchas ventanas sucias, escaleras de madera muy antiguas ,objetos llenos de polvo y ruidos siniestros, en fin una casa muy rara.
Subieron las escaleras un poco asustados..
Siguieron yendo a la habitación y había una mesa llena de dibujos de esa gran casa.
De repente, al bajar de nuevo las escaleras había más dibujos pegados a la pared, en la que antes no había absolutamente nada, solo la pintura de la pared. Aquellos chicos tan pequeños se asustaron.
Ellos salieron de ahí inmediatamente muy asustados, pero al salir fueron a buscar la comida y se dieron cuenta de que ya eran las nueve de la noche.
Se tenían que marchar ya a casa, y por el camino oían cosas raras.
Cuando llegaron, su madre abrió la puerta y les preguntó por la comida, y los niños le contaron a la madre lo que les pasó.
Su madre se enfadó porque no se creía esa historia, por lo tanto quedaron castigados sin salir a la calle, y tuvieron que entrar en la habitación hasta que llegara la noche.
A la mañana siguiente cuando se levantó uno de ellos habló con su hermano sobre lo que les ocurrió; resulta que todo fue solamente un sueño.

La isla encantada


La isla encantada

Había una vez unos niños que vivían en una isla muy bonita, pero a lo lejos se veía una isla muy misteriosa, ya que nadie había ido nunca por allí, pero nadie estaba dispuesto a ir porque decían que estaba embrujada pero a ellos le corría la curiosidad de ver que hacía que nadie fuera a esa isla y entonces quedaron en el muelle para ir al día siguiente ir a la isla y alquilaron una barca para ir allí, María dijo que si la barca iba a aguantar el peso de todos y los demás le dijeron que la barca era muy resistente, pero ella todavía no estaba muy segura.

Al día siguiente, como acordaron se encontraron en los muelles y claramente no le habían dicho nada a sus padres, ya que sino no le dejarían ir a esa isla. Ramón rompió la cuerda que sujetaba la barca al muelle y emprendieron el viaje que tampoco esperaban que durara mucho, pero un imprevisto les surgió a mitad de camino hacia la misteriosa isla y fue lo peor que les pudo ocurrir, ya que nadie de los cinco se lo esperaba porque salieron con un sol esplendido a mitad de camino tuvieron una tormenta muy fuerte con un viento que parecía que iba a volcar la barca y una lluvia que cada vez se veía más agua en el mar y también en la barca, entonces Ramón, Fernando, Alicia y María empezaron a remar con todas sus fuerzas hacia la orilla de la isla de la que habían salido su isla pero el mar y las olas eran demasiado fuertes y aunque remaron no sirvió de nada y entonces se asustaron y cuando se iban a tirarse al mar para nadar hacia la orilla una fuerte ola les tiro de la barca. Poco después se vieron tumbados en la orilla de una isla mirando hacia arriba y con un dolor de cabeza tremendo. El último en despertar fue Fernando, quien propuso buscar comida por la isla para alimentarse, porque tenían un hambre tremenda y entonces
los cuatro se levantaron de la arena y fueron a adentrarse en ella.
Al cabo de un rato estaban andando y no encontraban nada de comer solo hierba y leña para hacer al menos una hoguera y calentarse un poco después de que se cayeran al mar, pero lo que tenían era mucha hambre y el agobio de no saber donde podrían encontrar comida, pero por fin pasó algo que no se lo creyeron cuando lo vieron por primera vez ¡Allí había una cabaña ! Lo más extraño es que pasaron por allí y no había nada, pero ahora no les preocupo eso solo querían comer y allí en la cabaña había mucha comida, hasta para siete semanas y los cuatro empezaron a comer todo lo que había allí y encendieron un fuego con la leña sobrante en la chimenea, pero cuando fueron a darse la vuelta, algo les llamo la atención. En la ventana había una extraña flor que no la vieron antes y ya no se creyeron que lo de la cabaña y la flor fuera una coincidencia. Al llegar la noche los cuatro durmieron en unas camas muy blandas, y también eran las justas del número que eran ellos y esto era ya muy extraño, que fue lo que pensaron los cuatro.
Al despertar por la mañana fueron a la playa a ver si había alguien que pasara por allí,y tuvieron la suerte de que unos hombres que iban a pescar y Alicia y Fernando fueron a buscar la leña e hicieron con la leña sobrante una señal de humo y fueron trayendo más y más leña hasta que la señal de humo se hizo tan grande que era imposible no ver la señal y como era imposible no verla los hombres claramente la vieron y fueron a rescatar a los niños de esa misteriosa isla y respecto a los sucesos extraños, pensaron que no se lo dirían a nadie o los tomarían por locos y aunque no resolvieran el misterio era mejor dejar las cosas como estaban.
Andrea Cano Batista

viernes, 7 de mayo de 2010

La casita de naranja

La casita de naranja
Erase una vez una niña que se llamaba Yolanda, y vivía en un pueblo dónde no había niños. Siempre estaba sola y no tenía nada con que jugar porque su familia era pobre. El padre trabajaba en una fábrica de muebles y le pagaban muy poco dinero a penas para comer un trozo de pan y algo de comida. Y la madre se encargaba de Yolanda y de la casa. Yolanda no quería juguetes, pero sólo quería una casita de color naranja gigante que vio en una revista. Un día la fábrica dónde trabajaba el padre cerró, pero le dieron trabajo en una juguetería mágica, porque había juguetes con algo de magia : una varita con una bombilla que brillaba cuando la tenías en la mano, un coche teledirigido que no necesitaba un mando para dirigirlo, lo dirigías con lo que tu pensabas, y muchísimas cosas más. Y además al padre de Yolanda le pagaban muchísimo dinero. Un día a la juguetería llego una casita naranja y el padre la guardó en el almacén para regalársela a Yolanda, pero no estaba muy seguro porque cómo todos los juguetes que había allí tenían algo de magia no sabía si regalársela, pero no sabía que tenía de magia. Pero de todos modos se la regaló, cuando cumplió los siete años. A Yolanda le encantó y cuando se lo regaló le dio un gran abrazo. Yolanda estaba muy contenta así que se pusieron el padre y Yolanda a montarla en el jardín de su casa. Yolanda decidió meter dentro todas sus cosas y decidió quedarse a vivir dentro. Cuando pasó una semana Yolanda se dio cuenta de que si ponías un vaso en una mesita y decías naranja caía al vaso zumo de naranja del techo. Pero cuando pasó cinco años ya no salía zumo y empezó a ponerse negra en vez de naranja. Yolanda se lo dijo a su padre y llamó a un hombre que era el que fabricaba ese tipo de casa, y le dijo que tenía que buscar dos cosas que empezaran por la letra n y que midieran más de quince centímetros,y cuando las encontrase las tenía que echar por la chimenea. Yolanda encontró un hilo que medía dieciséis centímetros y era de color naranja, pero no encontraba nada más y la casa ya estaba gris. Yolanda fue a una tienda que había en la otra parte de la calle dónde ella vivía a comprarle el periódico a su padre y vio un libro que era de los récords que había en la provincia lo miró y había un récord de una naranja gigante que media justo quince centímetros y encima era de su pueblo.¡ Era su vecino! Que tenía un naranjo muy grande. Fue corriendo a casa de su vecino y llamó a la puerta y estaba allí, su vecino era el hombre más amable de todo el pueblo así que le pidió la naranja que tenía estaba a punto de comérsela pero no, se la dio. Cuándo llego a la casita estaba apunto de ponerse negra así que cogió rápidamente una escalera, el nudo y la naranja y se subió a la escalera y lo echo. La casita se puso inmediatamente naranja, gracias a aquella naranja que le dio el hombre y para agradecérselo le prometió que todos los días regaría el naranjo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La Aventura en el Bosque


La aventura en el bosque

Había una vez una niña llamada Clara, le gustaba mucho explorar y de mayor quería ser exploradora.
Mientras Clara estudiaba en clase , su profesora anunció que había una excursion al bosque, todos se pusieron muy contentos sobre todo Clara.
Al llegar el recreo todos hablaban de ese gran día.
Cuando Clara llegó a su casa le pregunto a su madre:
- ¿ mamá puedo ir a una excurison con mi clase al bosque ?
Y su madre le contestó:
-Claro que sí.
Clara muy contenta se fue a preparar las maletas para el gran día de la excurison.
Al día siguiente todos estaban impaciente hablando de el gran día, y Ana (la sabelotodo) le preguntó a Clara:

  • ¿ Clara vas a la excursion ?
Clara le contesto que si , y Ana le hizo un gesto muy desagradable.
Cuando llegó el garan día , todos estaban en la parada del autobús esperando a que viniera.
Camino para el bosque pararon en una tienda para desayunar , y dos horas después llegaron al bosque.
Cada uno podía ir por el camino que quisiera pero con una condición: que a las 12:00 De la mañana estuvieran en el lugar acordado.
Clara , Carmen y Ana se perdieron , niguna llevaba móvil y tampoco se sabían el camino para llegar el lugar acordado.
Carmen era la única que tenía comida y la tienda de acampada. Todas se peleaban por la comida y por los sitios donde dormir .
Todas estaban muy asustadas sobre todo Ana que nunca se había quedado sola. A la mañana siguiente,Clara oyó un ruido muy raro y avisó a las demas y huyeron del peligro.
Ya apenas quedaba comida y cada vez se alejaban mas del el resto de compañeros.
A Carmen se le ocurrió la idea de ir dejando notas por todos los lados que pasaban, el lugar y en las condiciones que estaban.
Cada vez iva oscureciendo más y no tenían comida ni tampoco había rastro de los demas compañeros.
Al final del bosque había una cabaña de madera, no dudaron en entrar.
Una vez dentro Ana preguntó:

  • ¿ hay alguien ahí ?
Y una voz temblorosa contestó:

    • pase , pase
Las niñas soltaron las maletas enseguida y se fueron corriendo hacia la voz .
Allí estaba un anciano sentado en un sillon.
Las niñas a la vez preguntaron:

  • ¿ podriamos llamar por telefono ?
Y el anciano le contestó:
Sí, hacer todas las llamadas que hagan falta.
A Clara le llamó la atención una estanteria llena de trofeos, y en todos los trofeos ponía grabado : Premio al mejor explorador.
Clara le preguntó al anciano:

  • ¿ Señor como lo has conesguido ?
Y el anciano le contesto:
Aquí todos los años se celebra una competicion de exploradores y al mejor le dan este trofeo.
Carmen y Ana fueron hacía el salón para dar la noticia de que ya las habían encontrado.
Y desde ese día Ana , Carmen y Clara fueroin las mejores amigas.
¡ y Clara consiguió ser lam mejor exploradora de la historia¡



FIN

by: Clara Benítez Medina

martes, 4 de mayo de 2010

El hombre y la sirena

Había una vez, un hombre llamado Sergio. Sergio, se quedó viudo. Sergio, tenía tres hijos. Sergio, iba paseando un día con su hijo pequeño, Aarón, y como estaban cansados y hacía mucho sol, se metieron bajo un puente, junto al río. Sergio, se durmió, Aarón se despertó con el ruido del agua, miró y vio apoyada sobre una roca... ¡A una sirena!. La sirena se asustó de ver al niño, pero el niño le dijo que no le haría nada. Sergio, se despertó justo en el momento que Aarón hablaba con la sirena. Ella se asustó de nuevo. Estuvieron conversando el hombre y la sirena, hasta que se hizo muy tarde. Aarón le tuvo que recordar al padre que tenían que irse ya. Al día siguiente, fueron de nuevo al río donde se encontraron a la sirena, pero, esta vez, con los bañadores porque hacía mucho calor. Después, la sirena dijo: -Os tengo que enseñar una cosa. -Vale. -Dijo Sergio. Entonces, la sirena, salió del agua y les enseñó, que no solo podía ser sirena, ¡También podía ser humana!. Entonces, Sergio y Aarón que se quedaron extrañados. Salieron del agua. Aarón, Sergio y la sirena se pusieron a hablar durante un largo rato. Así fue día tras día. Hasta que Sergio le dijo a la sirena que si se quería casar con él y ella le mostró su verdadero nombre. -Me llamo Alejandra. -dijo ella. En la boda, todos lo pasaron genial y lo celebraron justo en el sitio donde se conocieron. Tuvieron dos hijos mellizos, Anne y Pedro, que jugaban mucho con su querido hermano Aarón. Al final, se fueron todos juntos a vivir a una casa grande con piscina y se lo pasaban todos de maravilla, pero también, estudiaban. Todos fueron felices.

Pequeño pero valiente


PEQUEÑO PERO VALIENTE

Érase una noche de concierto y de verano y Dani estaba castigado sin poder ir al concierto, entonces cogió su patín y salió, se entretuvo mucho y se le hizo tarde.

A la vuelta para no llegar muy tarde tuvo que callejear y vio en una calle al grupo del concierto recogerse, lo extraño es que no había mucha gente, de repente un coche se paró delante y le metieron dentro. Dani se asustó y se escondió, se dio cuenta de que le veían y él salió corriendo con el patín. Los hombres salieron del coche y le empezaron a perseguir y él corrió como pudo. Dobló en una esquina y se metió en el patio de su casa, después se bajó del patín y subió rápidamente a su casa.

Arriba le contó todo lo ocurrido a sus padres, pero no le creyeron, el lo juró, pero nada. Dani intentó tranquilizarse y se fue a dormir. Al día siguiente se despertó, su padre estaba viendo las noticias y vio lo ocurrido, entonces le creyo y rápidamente llamó a la policía.
La policía le dijo que fuera allí ahora mismo.

Dani fue allí y le hicieron preguntas sobre el coche y sobre lo que había visto. Dani le dijo todo lo que sabía pero sentía que aún así ayudaba poco, entonces decidió buscar por su cuenta.

Dani se informó por su cuenta para descubrir porque habían raptado al músico, pero no descubrió nada. Al mes raptaron a otro, y así sucesivamente. Dani descubrió que a quien raptaban era al primero de la lista de los más vendidos, entonces él se fue al sitio en el que raptaron al anterior. Cuando el coche paro Dani cogió su bici, se subió y empezó seguir al coche disimuladamente.

Dani llegó a un estudio de grabación y allí estaban todos, Dani avisó a la policia del lugar donde se encontraba y gracias a él se salvaron a todos los cantantes, resultaba que el raptor era un apasionado de la música que envidiaba a todos lo cantantes y les raptaba para ser él , el mejor. Dani consiguió una entrada para el Rock in Río de ese año por su gran trabajo y desde ese día a Dani le encantó la música.





El bosque encantado


EL BOSQUE ENCANTADO
Érase una vez, en un lugar muy lejano, un bosque en el cualquier ser humano que entraba,
nunca salía. No había nada en ese bosque excepto plantas. Muchos habían intentado entrar
y salir, pero nadia lo consiguió. Un día, el rey Damián, decidió partir hacia la aventura
del bosque encantado.Partió él solo con su caballo, tardanda una semana en llegar.al bosque.
Allí, los pocos aldeanos le advierten y le aconsejan su retirada pero él insiste en meterse en
la boca del lobo. Aquello estaba muy oscuro y era siniestro, no se escuchaba una mosca..
A más que se iba adentrando, más miedo tenía pero no se paraba. Una de las cosas
que le intrigaba, era saber adonde habían ido todas las personas que se adrentraron, cosa
que de momento no tenía respuesta. De repente, empezó a escuchar unos gritos, que no sabían
de donde prevenían. De repente, ¡Plam ! El rey cayó en una gran depresión donde se
encontraban todos los que habían partido. No era ningún encantamiento, si no una gran
depresión de 500 metros a la redonda. Pero Damián, que era muy astuto, se le ocurrió la
idea de hacer una escalera humana y así subier a todos las personas. Así por fin todos los
danmificados consiguieron salir.

lunes, 3 de mayo de 2010

Día del libro: Los nuevos libros de la biblioteca


Los nuevos libros de la biblioteca


Esa semana, abrirían la nueva biblioteca. María era una niña, de unos ocho años, a la que le gustaba mucho leer. Desde que se enteró de la próxima inauguración, tras haberse leído todos los libros infantiles de la de su colegio, le suplicó a sus padres que le llevaran, al menos, a ver el edificio. Quería saber ya donde ir cuando quería leer, que era casi siempre. Al fin, consiguió convencer a sus padres para que la llevaran, justo la noche antes de la apertura. Se asomó a la ventana, y le pareció oír a alguien contando un cuento. Parecía que era Caperucita roja. Como el edificio era muy grande, se asomó a otra ventana, en la que oyó, más cerca, que estaban contando La Cenicienta. Corriendo, fue hasta la puerta principal, e intentó abrirla. Pero no lo consiguió. Su madre fue corriendo a impedirle que siguiera intentando abrir la puerta. Le dijo:
¿Qué haces?
Intento abrir la puerta.
Hoy no está abierta, cariño. Mañana vendremos, y podrás entrar, y leer todo lo que quieras. Pero hoy no puede haber nadie dentro. ¿por qué crees que alguien ha podido entrar?
Porque alguien estaba leyendo Caperucita Roja, y también La Cenicienta.
Eso no puede ser. No la inauguran hasta mañana. Vámonos a casa, y cuando la abran venimos. Puedes ir pensando el libro que te quieres leer, y así solo lo buscas y lo empiezas.
¡Vale! Pero, ¿me dejarán llevármelo para terminarlo en casa?
Si te sacas el carné, seguro que sí. Ahora vamos a casa. Es algo tarde.
¿Podemos venir a la hora a la que abran? Como mañana es sábado, podemos estar mucho rato.
Claro que sí.
Perfecto. Recuerda que abren a las 10:00
A la mañana siguiente, se prepararon, y a las 10:00 estaban en la puerta de la biblioteca. Entraron, y María echó a correr, a buscar los libros que había escuchado contar la noche anterior por la ventana. Pero decidió llevarse esos a casa, y leer allí otros cuentos. Había muchos que no había leído nunca, y le gustaron mucho. A la hora de irse, se hizo el carné de la biblioteca y se llevó Caperucita Roja y La Cenicienta a su casa.
Al llegar allí se fue a su cuarto, y empezó a observar los libros. Ella se preguntaba por qué escuchó contar esos cuentos antes de que estuviera abierta la biblioteca, si nadie podía haber entrado. Se dirigió al libro de Caperucita Roja, y le dijo:
¿Me lees, por favor?
María lo dijo un poco en broma, pero para su sorpresa, ¡el libro empezó a leer su historia! Desde el principio hasta el fin. Y lo hacía de una manera espectacular, que aunque ya hubiera oído esa historia, contada por el propio libro era mucho más bonita e interesante.
Después de escuchar con mucha atención la historia, que parecía más bonita que otras veces, se quedó en silencio mirando al libro. Le parecía tan extraño que apenas se lo creía.
Entonces, se dirigió al otro libro, a La cenicienta y le dijo:
Lee tu historia.
Pero esa vez no ocurrió nada. Pensó un rato y entonces le susurró:
¿Eres tan amable de leer para mí?
Entonces sí. ¡Claro! Era un libro bien educado. Al primero se lo pidió por favor, y le hizo caso. María volvió a escuchar la historia entera, y cuando terminó, fue a hablar con su madre:
¿Podemos ir a la biblioteca? Es muy urgente.
¿Qué pasa?
Um... pues verás... ah, que ya me he terminado los libros, y quiero coger otros. ¿vamos ahora?
Sí, pero no mucho rato.
Vale. ¡vamos, corre!
Fueron a la biblioteca, y María probó todos los libros, y todos empezaban a leer.
Al rato, llegó un niño pequeño, que se dirigió a ella, y le dijo:
No sé leer. ¿Me cuentas un cuento, por favor?
Te voy a contar un secreto-dijo María- si eliges un libro de los de aquí y le pides por favor que te lea, lo hará.
¿De verdad?
¡Claro que sí!
¡Gracias!-le respondió el pequeño, ilusionado.
Durante esos días, María mantuvo muchas conversaciones parecidas con muchos niños.
Algún tiempo después, esos niños aprendieron a leer. Pero de vez en cuando, le pedían a los libros que les leyeran. Y también lo hacía María.
Nunca se descubrió el por qué de ese extraño hecho, ni tampoco se intentó. Pero el secreto pasó de padres a hijos, y los libros siguieron leyendo, siempre para las personas educadas. Y ellas, también se lo agradecieron mucho.

sábado, 1 de mayo de 2010

Día del Libro: El Hechizo.


EL HECHIZO.


*Capítulo uno.

Hace mucho tiempo, en la ciudad de San Fernando, abrieron la primera Biblioteca Municipal.

El padre de Carlos era el guardia de seguridad. Y nos contó esta historia:

Yo iba caminando tranquilamente hacia la Biblioteca Municipal, doblé una esquina y delante de mí estaban las grandes puertas.

Al lado de una puerta había una adivina, con zapatillas, una falda larga y una bola de cristal.

Le dije amablemente que si se podía ir a otra calle.

La adivina me miró con cara rara y pronunció unas palabras a la Biblioteca. Me asusté un poco, pensé que podía ser un mal de ojo que hiciese que nadie entrara en la Biblioteca o que se derrumbase, pero se me quitó el miedo y entré.

Era un lugar muy grande, con muchas sillas y mesas, muchas estanterías llenas de libros.


*Capítulo dos.

Escuché unas voces en el piso de arriba. Encendí mi linterna, y cogí la pistola.

Subí las escaleras, no había nadie, solo dos grandes libros en una mesa.

Me acerqué, y vi que tenían unas bocas enormes. La boca de un libro marrón se movió y dijo: ¡Hola! Ábreme y empezaré a leer.

Di un salto del susto y bajé. Todos los libros de dos estanterías se estaban peleando.

Yo me quedé en una esquina, cogí un libro y se escuchaba la voz del libro leyéndose a sí mismo.

Lo cerré, lo puse en la mesa y salí a la calle. Me quedé toda la noche en la puerta.

Por la mañana, llegó el bibliotecario y se lo conté todo. No se lo creyó. Entramos en la biblioteca y todos los libros estaban en silencio y no tenían boca. Creí que lo había soñado todo, pero no, esa noche volví a ver a los libros con bocas.


*Capítulo tres.

Eché un vistazo a los libros que hablaban y me acordé de las palabras que dijo la adivina. ¡Era un hechizo!

Me puse a leer un libro, más bien me lo leyó el libro, y se me pasó la noche volando.

A la mañana siguiente, fueron muchas personas a la Biblioteca para coger un libro, todos estaban encantados y fascinados. El bibliotecario me preguntó cómo había ocurrido y yo le dije que había sido una adivina, que echó un hechizo. El bibliotecario me dijo que la buscara y que la trajese a la Biblioteca.

Yo fui a la Plaza del Rey, y allí estaba. La llevé a la Biblioteca y allí habló con el bibliotecario.

Este le dijo que si podría decir otro hechizo para que los libros hablasen también por la mañana. La adivina vio que todos iban a la Biblioteca, le molestó y quitó el hechizo de por la noche y no dijo ninguno más.



martes, 27 de abril de 2010

El niño curativo Darío

Cuento.

El niño curativo.
Erase una vez en el año 1954 un niño que curaba a la gente , o al menos eso creía.
El niño llamado Alex era muy pobre y por eso montó una carpa al lado de su casa y cobraba dinero para curar a la gente al principio los curaba.
Y era visitado por mucha gente al ser tan visitado de pobre paso a rico.
Pero si familia y él aparte de rico eran muy buenos y por eso donaba dinero a las familias pobres. Pero la gente se empezaba a preguntar si lo que le estaba haciendo el niño era un timo, pero enseguida rectificaron y siguieron hiendo a visitar a Alex o como ea apodado el niño milagroso y este les curaba. Pero un día le salió un competente llamado Agapito .
Estos dos se peleaban por los cliente, los padres llamados Atanasio y Tasimiro intentaron separarlos pero se empezaron a pegar, cuando ellos separaron se fueron a su casa.
Al mes siguientes seguían nerviosos en sus trabajos y en
vez de curar a la gente las empeoraba y esto fue pasando mese y meses.
El pueblo estaba tan malo que ya tenían miedo de acudir a los dos niños.
Un día una viejecita visitó a Alex y le propuso que Alex y Agapito hicieran un neocio pero juntos y se repartieran el dinero, y le dijo lo mismo a Agapito y este se lo propuso a Alex y empezaron su negocio juntos.
Y al final el negocio volvió a funcionar y los jovenes les pagó a todo el pueblo por todos los daños causados y el pueblo estaba tan agradecidos que
hicieron una estatua en su honor y cuando murieron fueron siempre recordados y respetados.

lunes, 26 de abril de 2010

la cabra viajera


La cabra viajera
Un día ya muy tarde llegó al poblado de “Minas Solas”, una cabra mayor y muy cansada, empujando una vieja motocicleta, así que se dispuso a pasar la noche allí, ya no tenía fuerzas para continuar el viaje. Se dirigió a un aldeano y le dijo:

  • Buenas noche señor, podría indicarme un lugar donde poder descansar, después de un largo viaje.
El vecino de “Minas Solas”, le indicó:

  • En este pueblo señora cabra solo disponemos de una pequeña pensión, qué es aquella que se encuentra donde la farola parpadea.


  • Muchas gracias, amable vecino.
Dicho esto se marchó caminando muy despacio hacia aquella casa que también hacía de pensión. Nuestra amiga no tuvo problemas en ser admitida, en realidad en la pensión siempre había alguna cama libre, pues a “Minas Solas”, no solían acudir muchos turistas. A veces alguien de forma accidental o que se hubiera desorientado. Le asignaron una habitación al fondo de un pequeño pasillo y antes de retirarse a descansar se dirigió al camarero, cocinero y dueño de la pensión para preguntarle:

  • Señor posadero, podrías informarme si existe algún medio de viaje que llegue hasta aquí.
El posadero le miró y sin pensarlo mucho respondió:

  • En otros tiempos hasta “Minas Solas’’, llegaban todo tipo de vehículos y varias veces al día, pero desde hace ya tiempo, en realidad solo llega el tren y uno solo al día.

  • Y bien, señor, dijo la cabra, ¿cuando se produce eso?

  • Muy de mañana, sobre las 7,00 horas, pero no se preocupe ya que difícilmente llega su hora, siempre trae retraso.
Nuestra amiga la cabra se marchó a su cuarto y se dispuso a descansar. A la mañana siguiente, bien temprano la cabra se levantó, salió de su cuarto y se encontró con el posadero que se había levantado más temprano aún, y le preguntó:

  • Buenos días, Señor posadero, ¿queda muy lejos la estación del tren?

  • No, contestó este, en realidad en este pueblo todo está cerca, llegue hasta el final de esta calle.
Así que nuestra amiga se puso manos a la obra y se dispuso a cubrir el pequeño trecho que separaba la pensión de lo que era la estación del tren. Cuando ya estaba muy cerca de la misma, escuchó el inconfundible pitido del tren.

  • Vaya, pensó la cabra, hoy al menos ha sido puntual.
Y aligeró el paso, cuando al fin llegó a la estación, su cara se quedó blanca, el pitido del tren que había escuchado era el que este emitía al marcharse de la estación. El tren había llegado con adelanto y con adelanto se marchaba, quedándose nuestra amiga la cabra en tierra y según lo escuchado al posadero hasta el día siguiente no había otro tren. Pero para no perder más tiempo se dirigió a la ventanilla que vendía los billetes del tren para preguntar cuánto valía un billete y comprarlo. De nuevo se asombró al escuchar nuestra amiga la cabra el importe del billete que excedía del dinero que ella tenía. La estancia en la pensión le había reducido su pequeña fortuna y se encontraba con un problema más. Nuevamente puso rumbo al pueblo, en realidad nunca había salido de él y se preocupo de empezar a buscarse alguna ocupación con la que ganar algún dinero para poder comprar el billete. En una casa había un cartel que ofrecía un pequeño salario por ayudar en el lavado de ropa, así que nuestra amiga no lo dudó y hasta allí fue:

  • Vengo por lo que pone el cartel de la puerta, estoy interesada en ese trabajo.

  • Muy bien, le respondió aquel hombre, el trabajo es suyo.
Nuestra amiga le explicó al dueño de aquel pequeño negocio, su situación y que necesitaba ganar algo de dinero para poder completar el importe del billete de tren y poder continuar su viaje. Ese día nuestra amiga trabajó sin descanso hasta el final de la jornada y en recompensa por su esfuerzo el hombre de negocios le dejo pasar la noche en un pequeño rincón de aquella casa para que con lo ganado y sus pequeños ahorros pudiera comprar el ansiado billete y además se ahorraría el importe a pagar en la pensión. Pasó toda la noche muy inquieta, sin apenas poder dormir, el recuerdo del día anterior le impedía conciliar el sueño y no quería que al despertar el tren hubiera partido de nuevo sin ella. Aún todavía de noche se levantó y se puso rumbo a la estación, cuando salió a la calle un manto blanco de nieve cubría todo el pueblo y el frío era muy húmedo, no obstante se dirigió a la estación y se dispuso a comprar el ansiado billete. La ventanilla se encontraba cerrada y un letrero colgado en ella advertía que con motivo de la nieve que caía y de la ventisca que se acercaba se había suspendido la llegada del tren de este día. Nuestra amiga la cabra no salía de su asombro, nuevamente se encontraba sin poder viajar y en aquel pueblo como recordaba haberle dicho el posadero el tren era el único medio de salir y de llegar a “Minas Solas”. Se estaba convirtiendo en un quebradero de cabeza dejar el pueblo.
No teniendo nada que hacer hasta mejor ocasión, nuestra amiga marchó a la casa de lavado y se ofreció al dueño a continuar con aquella labor, así le agradecía las atenciones que con ella había tenido y se seguía buscando un dinerito extra que más adelante ya sabría usar. Así paso nuestra amiga los tres días siguiente, siempre con nieve de por medio, hasta que por fin un día amaneció con un sol radiante y la nieve empezó a derretirse si aquello continuaba así pronto se volvería a poner en funcionamiento el servicio del tren. Esperanzada en ello corrió nuestra amiga rápida a la estación quería saber cuándo podría viajar al fin. En la estación sin embargo las noticias no eran nada alentadoras la compañía del tren aprovechando los días con el servicio interrumpido y que el número de viajeros que llegaban y salían de “Minas Solas”, era escaso había suspendido el servicio. Otro duro golpe para nuestra amiga, que estaba visto que salir de aquel pueblo se iba a convertir en toda una historia.

sábado, 24 de abril de 2010

la guerra vegetalia


Erase una vez un reino sin identidad propia, sin nombre ni bandera ni himno ni nada de nada. La única ocupación del reino era la guerra que tenía enfrentadas a las verduras y las frutas.

Los habitantes de este reino se dedicaban sólo a la agricultura. La mitad a cultivar verduras y la otra mitad a las frutas. El resto de sus necesidades las tenían que importar de otros reinos, pero eran muy prósperos por la fama de sus cultivos.

Tanto las frutas como las verduras competían por el puesto de mejor comida. Todo empezó muchos años atrás, con los dos primeros agricultores que habitaron el reino. Uno plantó verduras y las alabó como el más completo alimento y el otro cultivó frutas y les dijo que eran mucho más beneficiosa para la salud humana.

Los dos bandos se peleaban entre sí por ser la mejor dieta, nutriente y sabor. Nunca estaban de acuerdo y los años sólo consiguieron agravar el conflicto dando origen a la peros guerra de toda la historia.

Las verduras atacaban a las frutas con lombrices y las frutas atacaban con sus huesos a las verduras. Las verduras acababan tronchadas y las frutas llenas de boquetes. Ambos ataques era devastadores y se estropeaban muchas frutas y verduras, si se encontraban cara a cara la cosa era mucho peor, se atacaban con tenedores, cuchillos y con cucharas.

Pero una vez, una manzana y una lechuga se encontraron y se hicieron amigas. Tenían en común que les gustaba la música y decidieron usarla par acabar con la guerra.
El plan consistía en que las frutas silbaban canciones que las verduras tenían que adivinar y viceversa y la diversión era tal que la guerra acabó y para evitar más peleas crearon la ensalada de frutas y verduras, las macedonias de frutas y verduras e incluso las mermeladas de ambas y ya no hubo más guerra; en su lugar hicieron el concurso anual de ad¡adivinanzas musicales y ese estatus duró para toda la vida y la lechuga y la manzana se convirtieron en las consejeras del reino y miembros principales de jurado. Y es que la música amansa a las fieras y a cualquiera.

viernes, 23 de abril de 2010

¿Un asesinato o un suicidio?


¿Un asesinato o un suicidio?

Era 12 de octubre. El comisario Emilio tenía el día libre y salió a dar un paseo por el parque. Se sentó en un banco y leyó su periódico tranquilamente.

De repente, oyó unos gritos y fue corriendo al puente. Se encontró con el policía Juan. Los dos abrieron el paso entre la multitud y vieron a un hombre en el agua. Había caído y nadie había visto nada.

Llegó una ambulancia y rescataron al hombre. Emilio fue a la comisaría de policía y allí hablaron sobre el caso. Descubrieron que el hombre que había caído al agua se llamaba Sergio Pérez.

Al día siguiente, Emilio fue al banco donde había estado el día anterior y miró a su alrededor. Luego se giró y vio a Juan correr hacia él. Otro hombre había caído al agua. Los dos corrieron hacia el puente y llamaron a una ambulancia.

Por la noche, Emilio estuvo pensando que podría haber sido cualquier persona y que sería alguien cercana a Sergio Pérez.

Por la mañana fue a la comisaría y descubrió que el segundo hombre que había caído se llamaba Julio Pérez, hermano de Sergio Pérez. Por la tarde fue al puente y miró al agua. Estaba oscura y había muchas plantas. A los diez minutos llegó Juan.

Estuvieron comentando sobre el caso y decidieron hacer un interrogatorio a su familia.

Por la mañana, en la comisaría, todo estaba tranquilo.

Llegó la familia de Sergio y Julio. Felipe, el hermano de Sergio y Julio, dijo que no tenían enemigos y que no se podrían haber suicidado porque no tenían problemas y eran felices.

Emilio le preguntó si tenía otro hermano. Felipe le dijo que sí, pero su madre lo había dado en adopción cuando nació.

Emilio pensó que el otro hermano podría ser Juan, porque nunca le había contado nada de su familia, y que les podría haber asesinado. También pensó que podría haber sido un suicidio por algo que no habían contado a nadie.

Al día siguiente, Emilio fue al puente y encontró un zapato en el agua.

Iba a coger una rama para acercar el zapato a la orilla, pero llegó Juan y le invitó a un café. Emilio se olvidó del zapato.

Por la noche, en su casa, pensó que no era casualidad de que Juan llegara al puente después de que él llegara. Y al fin lo comprendió todo.

A la mañana siguiente, Emilio fue al puente y apareció Juan.

-¿No es casualidad de que tengas los mismos apellidos que los dos que cayeron al agua? ¿Y que no me hayas contado nada de tu familia?-

Juan puso cara de enfadado y tiró a Emilio al agua. Juan se fue y no se supo nada más de él. El caso se cerró y no se supo si era un asesinato o un suicidio.


la casa maldita



La casa maldita
Un día, seis amigos iban a su casa porque habían terminado de jugar un partido de fútbol. Entonces se encontraron una casa abandonada y decidieron entrar. Había un buen trecho hasta la casa con muchos árboles a los dos lados, y en cada uno había un perro atado. Llegaron a la casa, llamaron al timbre pero nadie contestaba así que decidieron entrar ya que la puerta estaba encajada. Entraron y de repente se cerró la puerta. Escucharon un grito que provenía del piso de arriba así que decidieron subir. En la habitación había una cama deshecha y llena de sangre y había un marca de sangre que llegaba hasta el cuarto de baño y en la bañera estaban los cuerpos de dos personas descuartizadas, se aterrorizaron tanto que, salieron corriendo hacia la planta del piso de abajo donde se encontraba la cocina. En el frigorífico había huellas de una persona, decidieron abrir el congelador, y se encontraron un cuerpo descuartizado metido en bolsas y cerro el congelador y salieron de nuevo al jardín. Se encontraron una guardilla y decidieron entrar para ver lo que había, decidieron bajar tres y los otros tres se quedaron por si ocurría algo y pudiesen llamar a la policía. Bajaron y se escuchó un sonido muy fuerte como si se hubiese caído algo con un gran peso. Preguntaron si había pasado algo pero no dieron señales de vida así que decidieron bajar haber si ocurría algo malo, al bajar no se encontraron nada solo un cuarto con la pared blanca. Corrieron hacia la salida, de camino a la salida vieron un casa que no la había visto antes, entraron y se encontraron a todos sus amigos degollados y en el suelo con huellas de balas y con hachazos en cada brazo. Decidieron salir a la puerta y cada uno fue a sus casas y se lo contaron a sus madres pero no se lo creyeron. Llamaron a casa de sus amigos que habían sido degollados y pero no estaban en sus casa así que esperaron al día siguiente. Llamaron a la policía y se fueron a casa de la noche anterior y llamaron a la puerta y abrió un señor que negaba que ayer alguien hubiese llamado a su


casa. Los niños le dijeron que en el cuarto de arriba la cama estaba llena de sangre, subieron y estaba arreglada y limpia pero le dijeron que en el congelador había trozos de personas pero no había, así que, decidieron bajar para que viesen que no había nada y que ahí abajo es donde habían desaparecido sus amigos. Bajaron y vieron que estaba todo ordenado que había como una especia de salón. Subieron y el dueño de la casa recordó que la casa antiguamente era un monasterio que salió ardiendo y los espíritus de los niños, cada vez que ven a un niño lo matan de una forma demasiado bruta. Entonces los niños llegaron a sus casa y se lo contaron a toda la ciudad y desde ese momento esa casa sigue en una ciudad del norte pero en la casa ya no vive nadie, buen, quien sabe a lo mejor sigue viviendo alguien.
FIN

El niño nuevo


El niño nuevo.
Érase una vez un colegio llamado Nuestra señora de Ramería. Era un colegio en el que todo el mundo era muy social (todo el mundo tenía amigos). Una vez vino un niño nuevo. Se llamaba Miguel. Miguel era un niño con gafas, muy estudioso, , muy alto para su edad, era algo como lo que está en la foto de la izquierda, mientras que sus compañeros eran algo como la foto de abajo. Estaba en quinto. Al principio todos los niños del colegio querían saber como era el niño (si era social, un empollón, sí era uno de esos niños que siempre pegan …). Miguel empezó a hablar como era él. A todos los niños de ese colegio no le gustaban como era. Así que no se ganó ningún amigo. Era el primer niño de ese colegio que no tenía ni un solo amigo. Todos los niños de ese colegio sabiendo como era ese niño le empezaban a insultar. El no había echo nada malo, pero la gente de ese colegio eran así. Miguel cada día intentaba tener a un amigo, pero no lo conseguía. Incluso se vestía igual que los raperos para ver si podía conseguir a un amigo, casi lo consiguió, lo que pasa que le empezaron a preguntar cosas de los raperos y no se sabía ninguna pregunta. Llegaron el día de las notas del primer trimestre todos sus compañeros habían cateado dos o tres asignaturas menos él que había sacado todo sobresaliente, incluso el comentario que siempre pone la señorita era muy bueno “Este niño es perfecto , en las fichas saca siempre un diez al igual que en los controles, de mayor, si sigue así sera seguramente un miembro de la NASA (National Aeronutics and Space Administration) o de algo importante, espero que siga así”todos sus compañeros vieron sus notas y le pusieron un montón de motes. (Einstein, sabelotodo, niño de la señorita...)
Pasaron las vacaciones de Navidad y Miguel estaba esperando que alguien le preguntara que tal le había ido, pero nadie se lo dijo. El estaba pensando que ellos deberían de ser los que no tuvieran amigos porque él era muy listo y por eso no tenía amigos, pues vaya compañeros. Sus compañeros estaban jugando al contra, Miguel les dijo que si podía jugar, pero como todos imagináis, le dijeron que no. Todos los recreos Miguel se sentaba en un escaloncito que había en el colegio a leer. En su clase una nota de lengua era la lectura,y él se había leído 12 libros de 300 páginas mientras sus compañeros se habían leído dos libros de 50 páginas. Llegaron las notas del segundo trimestre y él había sacado todo sobresaliente y el comentario de la señorita era “Ha empeorado en Conocimiento del Medio, ha sacado un 9,9.
Pasaron las vacaciones de Semana Santa y ya era el Tercer Trimestre, todos lo compañeros de Miguel estaban contentísimos porque era lo últimos tres meses de colegio. Miguel ya se había acostumbrado de que cuando él le pedía jugar, ellos les decían que no, pero como era el Tercer Trimestre, y ya no se iban a ver más los compañeros de Miguel les dijo por primera vez que sí. Miguel estaba muy contento y se creía que desde ahora en adelante, ellos iban a ser sus amigos, pero estaba muy equivocado, solo era una vez. Pasaron muchos días y Miguel ya estaba harto de estar solo en el recreo o que todos sus compañeros estaban alejados de el en clase. Pasó el día y... Miguel explotó de rabia, gritó en medio de recreo que en este colegio todos los niños que habían eran unos mal educados porque por ser un niño más listo y que por eso no les dejaban jugar con él era de vergüenza. Todos los niños del patio del recreo pensaban un minuto y saltó un niño diciendo que tenía razón y que iba a ser su amigo. Al cabo de un rato salió todos los del recreo y dijeron lo mismo. Acabó el curso y Miguel tenía 1.832 amigos.
Dieron las notas y Miguel tenía otra vez todo sobresaliente y el comentario que puso la señorita era “este niño me ha encantado y por cierto es muy social y además a mejorado en Conocimiento del Medio”(10). Todos los de la clase le dieron la enhorabuena en vez de decirle empollón o Einstein


The
End

Cuento de Juan Castro Lozano


Mi cuento
La rana saltarina.
Erase una vez un día que estaba en su casa charca y vino su amigo el camaleón y le dijo:-¿Sabes quien cumple años?-y la rana saltarina se quedo un poco pensativo y le pregunto a su amigo el camaleón,el camaleón le contesto:-es el rey de la selva-y la rana saltarina no sabía quien era el rey de la selva y la rana saltarina le pregunto al camaleón y por allí paso la saltamontes y dijo:-por favor,a estas alturas no sabes quien es el rey de la selva-y la rana le dijo:- perdona que te corrija,pero yo soy nuevo aquí en la selva y no se quien es el rey de la selva-le dijo la rana saltarina.
Al día siguiente la rana saltarina fue a salir de su casa y se le ocurrió mirar en el buzón y vio una carta que se parecía a una invitación y le dio la vuelta a la carta y ponía:-Para:Wisker. De:el rey de la selva.-y la rana saltarina se quedó muy sorprendido y fue a ver al rey de la selva y no pudo verle hasta el día siguiente.
Al día siguiente,fue a ver al rey de la selva y le dijo por qué le había invitado a su fiesta y el rey le dijo:-¿no quieres venir a mi super fiesta?-y la rana le contestó:-si quiero,pero me parece muy extraño-.
Al día siguiente,la rana saltarina se levanto y desayuno y se acordó de que tenia que comprarle un regalo al rey de la selva para la fiesta del rey de la selva. Fue a una tienda y le compró una pelota de oro y se lo envolvió y le puso en una tarjeta:para mi amigo el rey de la selva. Un beso:Wisker.
Al día siguiente,a las 7 de la tarde fue a la fiesta en el palacio del rey de la selva,iva muy elegante y pusieron una canción y la rana saltarina y todos empezaron a bailar y el rey le dijo a la rana saltarina que fuese al trono del rey,y el le pregunto que si quería ser su amigo y la rana dijo que si y fueron felices en la fiesta.

El fantasma solitario



El fantasma
SOLITARIO
Érase una vez un fantasma que quería tener amigos y
vagaba por el mundo para encontrarlo.Pero todos los niños
que conocía se asustaban y nunca tenía ningún amigo.
Un día en una casa el fantasma que se llamaba Antón
encontro una casa muy bonita donde había dos niñas.El fantasma fue pero solo podía ser visto por los humanos desde las 00:00 hasta las 00:30.Las niñas que encotro Antón se
llamaban María (la más pequeña) y Lucía (la mayor).
A la noche siguiente las niñas se acostaron sobre las 10:00.
A media noche , María oyó un ruido y vio rápidamente un fantasma que estaba en su habitación mirando la ventana
, enseguida María se levantó y se fue a la cama de Lucía que
dormía en la misma habitación.María se durmió. María no le dijo nada a su hermana porque creía que era una pesadilla.De nuevo sobre las 10:00 se acostaron.Pero en medianoche las dos se despertaron al mismo tiempo y se miraron fijamente entre ellas. Las dos sabían que oían a alguien llorar. Lucía dijo:-ese sonido viene del sótano,¡vamos!. María dijo:-vamos. Las dos fueron al sótano y … e
¡Estaban viendo un fantasma! Pero Lucía no se asustó y le dijo:-¿Qué te pasa?. - Que nunca tengo amigos, siempre se asustan de mí-. María y Lucía dijo :_¿Quieres ser nuestro amigo?-. -sí, ¡de verdad!, pues ¿Cómo os llamáis?-.-yo Lucía y ella María. - yo me llamo Antón. Y los humanos solo me pueden ver desde 00:00 hasta las 00:30. pues
venga vamos ajugar-. -¡Vale! . Y cada noche jugaban y Antón fue siempre feliz.